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miércoles, julio 22, 2009

Ordenanza de Ecoeficiencia reducirá 40% gasto de energía en casas de nueva construcción y 30% en rehabilitadas

La Ordenanza de Ecoeficiencia Energética pretende regular la edificación con criterios bioclimáticos, fomentar el uso racional de la energía e incorporar las energías renovables, de manera que se produzcan ahorros de hasta un 40 por ciento en las viviendas de nueva construcción y del 30 por ciento en la rehabilitada.

La nueva ordenanza, que será publicada "en unos días" en el Boletín Oficial, ha sido presentada hoy en rueda de prensa, tras la celebración de la Gerencia de Urbanismo, por el consejero municipal de Urbanismo, Vivienda, Arquitectura y Medio Ambiente, Carlos Pérez Anadón, y la concejal de Medio Ambiente, Lola Campos.

La normativa, que respeta el Plan General de Ordenación Urbana, se apoya y complementa al Código Técnico de la Edificación, aprobado en marzo de 2006. Además, la ordenanza servirá para cumplir los requisitos expresados en la Estrategia para la Mitigación del Cambio Climático del Ayuntamiento de Zaragoza (ECAZ), que plantea reducir en un 30 por ciento las emisiones de CO2 en 2015, y otros objetivos como los expresados en la Comunidad autónoma de Aragón por el Plan Energético de Aragón 2005-2012.

Además de modernizar el marco normativo de la edificación en Zaragoza, el articulado de la ordenanza debe hacer frente al aumento del 9 por ciento del consumo de energía en el sector residencial que se ha contabilizado en el último inventario de emisiones que data de 2005 y que refleja el comportamiento de la ciudad desde 1996.

La nueva ordenanza será de obligado cumplimiento para los constructores y promotores, para los directores facultativos de las obras y para las administraciones públicas que promuevan edificaciones de nueva planta o reformas. Mientras que los propietarios y titulares de estas viviendas tendrán la obligación de mantener las nuevas instalaciones.

No obstante, la aplicación de esta nueva regulación no tendrá repercusión en el precio final de la vivienda, ya que muchas cuestiones se centran sobre todo en aspectos de diseño y orientación del edificio, como especifican los propósitos de la ordenanza.

En este sentido, la concejal Lola Campos precisó que la aplicación de la nueva ordenanza, en todo caso, "no supondría más allá del uno por ciento del coste de construcción de la vivienda" para el comprador de la misma.

MEJORAR EL SISTEMA ENERGÉTICO

En la ordenanza figura la necesidad de mejorar el sistema energético de la ciudad a través de medidas de diseño, ahorro, eficiencia, y utilización de energías renovables, manteniendo las condiciones de confort, la calidad del aire y en definitiva, la calidad de vida de los ciudadanos.

Así, la nueva ordenanza persigue reducir a límites sostenibles las necesidades energéticas para los servicios de calefacción, climatización, producción de agua caliente sanitaria y agua caliente para piscinas, que ya no podrán calentarse con métodos alimentados por derivados del petróleo. Paralelamente se quiere conseguir una reducción de la dependencia de los combustibles fósiles y un aumento de la implantación de las energías renovables.

Esta intención deberá reflejarse ya en las tramitaciones urbanísticas de los proyectos, de manera que los planes parciales y especialmente los de reforma interior incluyan un anejo sobre medidas para favorecer el ahorro y la eficiencia energética.

ORIENTACIÓN DE LAS VIVIENDAS

La norma incluye, además, una serie de medidas para favorecer los objetivos finales y que tienen que ver con la concepción de las edificaciones. Así, se recomienda que al menos el 25 por ciento de la superficie de las fachadas exteriores de los edificios que incluyan usos residenciales y de oficinas tengan orientación sur.

Asimismo, se especifica que la ubicación de los espacios de estancia diurna en los domicilios deberá dar al sur, mientras que otros equipamientos como las cocinas deberán orientarse al norte, al objeto de evitar sobrecalentamientos por aportes internos.

El articulado de la norma también alude a los tapizados vegetales de las nuevas zonas residenciales, señalando la conveniencia de que no sean céspedes no pisables, sino praderas floridas de hoja perenne o céspedes resistentes a la sequía.

También se indica que los árboles de hoja caduca protegen las fachadas de las excesivas radiaciones solares en verano y permiten el asoleo en invierno. Se destaca el buen funcionamiento de fuentes, difusores y estanques para el enfriamiento evaporativo y se detallan medidas de aprovechamiento solar pasivo y de aislamiento para favorecer la reducción de aportes energéticos desde el interior de la vivienda.

PLACAS SOLARES

La ordenanza indica la obligación de colocar captadores solares en las cubiertas de los edificios de nueva construcción y en la orientación apropiada para favorecer la máxima captación solar. Estas placas deben servir para asegurar como mínimo el 70 por ciento de la demanda de agua caliente sanitaria, que debe estar a 60 grados centígrados.

Sólo se eximirán de adoptar esta medida los edificios destinados a un uso distinto del residencial que tengan una demanda mínima de agua caliente sanitaria y los que tengan una superficie útil soleada que únicamente permita cubrir el 25 por ciento de la demanda mínima.

También determinará la utilización de máquinas de alto rendimiento en la producción de calor o refrigeración cuando no sea posible utilizar las renovables. No obstante, en Zaragoza ya hay muchas promotoras que a partir de superficies construidas de 2.500 metros cuadrados optan por instalar centrales de climatización, que centralizan la calefacción aunque permite tomas individualizadas para que cada vecino pueda regular su casa según sus parámetros de confort.

TRABAJO DEL AYUNTAMIENTO

La Ordenanza de Ecoeficiencia Energética, además de completar la normativa estatal que obliga adoptar medidas de ahorro energético, es una consecuencia lógica del trabajo que ha desarrollado el Ayuntamiento de Zaragoza y de las adhesiones que la ciudad ha protagonizado al protocolo de Kioto o a la Carta de Aalborg que establecen compromisos para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero.

La Agenda 21 Local ha asumido estos acuerdos y ha apoyado las acciones que aportan ya experiencias relevantes en este sentido. Así ocurre con las 616 viviendas bioclimáticas que se han construido en Valdespartera y las 400 que se están rehabilitando en el Picarral dentro del programa europeo Renaissance; o los modelos de VPA que se han llevado a cabo en Parque Goya I y II por parte del Gobierno aragonés o en Valdespartera.

Los resultados indican que la apuesta por una modernización en los procesos constructivos contribuirá a reducir las emisiones de CO2 en un 40 por ciento en los inmuebles de nueva construcción y de un 30 por ciento en los que se sometan a una rehabilitación integral, mejorando, por lo tanto, la calidad del aire en la ciudad. De manera colateral, la normativa debe servir para profundizar en el perfeccionamiento de las técnicas de diseño y en la aplicación de las energías renovables.


miércoles, mayo 13, 2009

El Parlamento Europeo propone que los edificios produzcan su propia energía a partir de 2019

La Eurocámara se pronunció el pasado mes de abril sobre la revisión de la directiva que regula el rendimiento energético de los edificios. Los diputados exigen que todos los inmuebles construidos a partir de 2019 produzcan la misma cantidad de energía que consumen, mediante paneles solares, bombas de calor u otros métodos ligados a las energías renovables. Además, piden incrementar la inversión pública en la eficiencia energética de los edificios. El informe de la socialista rumana Silivia-Adriana TICAU -aprobado por 549 votos a favor, 51 en contra y 26 abstenciones- concede de plazo a los Estados miembros hasta el 31 de diciembre de 2018 para asegurarse de que todos los edificios de construcción reciente tengan un consumo energético neto cero, es decir, que produzcan tanta energía como consumen. Para ello, propone utilizar mecanismos como paneles solares o bombas de calor. Los diputados también piden a los Estados miembros que establezcan objetivos intermedios nacionales para los edificios existentes, por ejemplo, fijando un porcentaje mínimo de edificios que deberían ser de energía cero en 2015 y 2020. En el texto aprobado, se definen los edificios de energía cero como construcciones “en las que, como resultado del alto nivel de eficiencia energética, el consumo anual de energía es igual o menor que la producción energética procedente de fuentes renovables” situadas en la propia edificación. Según el informe, a finales de 2010 la Comisión debería introducir una definición común europea de los “edificios de energía cero”. 

Apoyo financiero

Los diputados emplazan a los países de la UE a que, como muy tarde el 30 de junio de 2011, presenten planes de acción nacionales que introduzcan instrumentos financieros destinados a mejorar la eficiencia energética de los edificios, como hipotecas a bajo interés, facilidades fiscales o pidiendo a los suministradores de energía que ofrezcan asistencia financiera a los consumidores. Además, la Comisión debería proponer antes del 30 de junio de 2010 instrumentos financieros adicionales, como: un incremento significativo de la partida del Fondo Europeo de Desarrollo Regional dedicada a medidas de eficiencia energética; el establecimiento, para 2014, de un Fondo de Eficiencia Energética financiado por el presupuesto comunitario, el Banco Europeo de Inversiones y los Estados miembros, para promover la inversión pública y privada en proyectos que fomenten la eficiencia energética de los edificios; reducciones en el IVA de los bienes y servicios ligados a la eficiencia energética y las energías renovables.

Actualización del rendimiento energético de los edificios

Los edificios deberán adaptarse para cumplir unos requisitos mínimos de rendimiento energético, ya sea por medio de una “renovación profunda” o mediante la sustitución/instalación de componentes como las ventanas, los calentadores o los sistemas de aire acondicionado. Los diputados definen una “renovación profunda” como una adaptación de más del 25% de la superficie del edificio o en la que el coste total asciende a más del 20% del valor del inmueble. Según el informe, los Estados miembros serán los encargados de establecer los requisitos mínimos de rendimiento energético. Sin embargo, la Comisión tendrá de plazo hasta el 31 de marzo de 2010 para diseñar una metodología común de cálculo del rendimiento de los edificios. 

Viviendas vacacionales, también incluidas

Los diputados creen que los países de la UE deberían introducir unos niveles mínimos de rendimiento energético también para las viviendas vacacionales utilizadas menos de cuatro meses al año. Por tanto, la comisión parlamentaria rechaza la excepción propuesta para estas casas por el Ejecutivo europeo. Las siguientes edificaciones deberían estar excluidas de la directiva: las casas pequeñas (de menos de 50m2), los edificios dedicados a actividades religiosas, las construcciones temporales utilizadas durante menos de 18 meses, los edificios destinados a la agricultura y los grupos de trabajo con poca demanda energética y, finalmente, los edificios históricos a los que las medidas de eficiencia energética “cambiarían la apariencia”.

Contadores inteligentes

La Eurocámara considera necesario instalar contadores inteligentes en todos los edificios nuevos y los que estén siendo sometidos a una profunda renovación. Los contadores inteligentes miden el consumo energético y las horas del día en las que éste se incrementa.